Sección
“Me gusta mucho jugar, pero también entrenar”

El brasileño Márcio Brancher cumplió 54 años y sigue en actividad. Juega en el Arzignano de la Serie A2 de Italia, dirigido por el argentino Pablo Ranieri, que también fue su compañero. No descarta continuar un año más. Jugó en contra y luego se dio el lujo de compartir equipo con su hijo Joao. Su historia desafía las leyes físicas del deporte.

Sebastián Larocca
Foto: Denise Nicolato (Calcio a 5 Live)

Es la historia viva del Futsal. Su carrera comenzó antes que el Futsal pasara a manos de la FIFA. Vivió de adentro el nacimiento y el desarrollo de nuestro deporte. Jugó siempre en equipos de elite. Desde sus inicios en Perdigao de Videira de Brasil -donde ganó todo-, su título  mundial con la selección brasileña en 1996, sus conquistas en Ulbra y Carlos Barbosa, hasta su llegada a Italia en el 2003, cuando ya tenía 35 años, donde consolidó todo lo que había hecho en Brasil. Bicampeón con el Arzignano, campeón con el Luparense, siempre se mantuvo como profesional en la disciplina y a poco de haber cumplido 54 años, su Arzignano quedó eliminado en las semifinales del Playoff por el ascenso a la Serie A.

¿Cómo es esta locura de jugar Futsal competitivo a los 54 años?
Jugar con 54 años no es más difícil, sino que tenés que empeñarte mucho más que un joven porque la parte física es diferente. Uno va perdiendo condición física, entonces debe mejorar la calidad de entrenamiento, descansar mucho más y alimentarse muy bien. Es un placer para mí, me gusta mucho jugar, pero también me gusta entrenar. Muchos jugadores que se retiraron, incluso amigos míos, de mucho menos edad que yo, dejaron porque se cansaron de los entrenamientos, no de jugar. Es difícil porque se entrena todos los días y los entrenamientos son rutinarios. Es diferente a los partidos, que son más divertidos, uno tiene un adversario que no conoce, se compite y se puede improvisar. Volviendo a la edad, con la experiencia, uno va sabiendo hasta donde puede exigir al físico para no tener problemas.

¿Cuál fue el mejor momento de tu carrera?
Voy a dividirlo en dos períodos. Mi mejor momento en Brasil fue entre 1992 y 1996. En 1992 creo que fue mi mejor año jugando en Brasil y no fui convocado al Mundial de Hong Kong. Estuve preseleccionado pero me quedé afuera en el último recorte. Pienso que estaba mejor que en el Mundial 1996, al que fui y también fuimos campeones. Son cosas que pasan. Y aquí en Italia, en mi segundo período de mi carrera, como yo lo llamo, fue del 2003 al 2007 (tenía 36 a 40 años), que de cuatro campeonatos gané tres. Dos con el Arzignano y uno con Luparense. Tenía mucha más experiencia, estaba en un equipazo. Después conseguí mantenerme por un gran período en la Serie A.

¿Cómo fue que te fuiste a Italia? ¡¡¡Con 35 años y ya llevas 18!!!
Me vine a Italia en el 2003. A esa edad, en aquella época en Brasil, era considerado viejo. Tuve que cambiar de país, no tenía más espacio, esa fue mi visión. Para mí fue óptimo venir para acá porque estoy jugando hasta el día de hoy, me fue muy bien. Me adapté a Italia, es un país muy tranquilo. Aprendí italiano lo más rápido posible. Ya había ganado una Copa del Mundo en el 1996 con Brasil, pero era como que no importaba allá. Los periodistas o comentaristas hablaban con mucho orgullo de los campeones de 1996, pero un jugador del que nunca hablaban o no tenían un elogio era conmigo. No sé por qué. Por eso me gustó mucho más Italia, porque me trataron como a un campeón del mundo, pero yo cargué con la responsabilidad por eso. Tuve que comenzar de nuevo entrenando de la mejor manera para pagar esa confianza que tuvieron en mí. Hasta hoy me respetan, me adapté rápido, mis hijos se formaron acá, nos adaptamos a otra cultura, por eso ese período para mí fue maravilloso.

Te diste el lujo de jugar con tu hijo. ¿Cómo fue eso?
Fue una cosa formidable lo que pasó. Cuando llegué a Arzignano mi hijo Joao Víctor tenía once años y empezó a jugar en las categorías formativas del club, luego fui su entrenador en Inferiores hasta que cambió de categoría. En el 2009 nos fuimos todos los jugadores, fue por una crisis económica. Ahí el Arzignano afrontó el torneo con jugadores Sub 18, él jugó en ese equipo en la Serie A, perdían por quince goles todos los partidos. Yo estaba jugando en la Marca Treviggiana, era el capitán y me tocó jugar contra él, también siendo capitán. Esa foto inicial quedó en la historia. Después pasaron otras cosas, volví al Arzignano cuando se fue a la Serie B y él ya estaba consolidado, subimos de categoría juntos. A la otra temporada, en la Serie A2 también jugamos juntos, en la primera fecha hizo un gol de tiro libre, yo estaba cerca de la jugada y lo vino a festejar conmigo. Esa es otra foto que guardo en los recuerdos, con un abrazo espontáneo que giró por el mundo. Fue una emoción muy grande porque uno como padre siempre piensa en proteger a los hijos, de intentar que ellos no sufran, que no tengan problemas. Así que de jugar en contra a jugar juntos fue otra la sensación.

¿Cómo viviste la evolución del deporte en todos estos años?
El Futsal evolucionó mucho. Especialmente la parte táctica y la parte física. La parte técnica no evolucionó de la misma forma. En el Futsal de los ‘80 todos los jugadores tenían una cualidad técnica formidable, de un juego de uno contra uno envidiable, que hoy falta. Era una cosa fuera de lo normal. En el mismo equipo tenías ocho o nueve jugadores con una técnica increíble. Hoy en una misma selección puede haber uno o dos jugadores de calidad en el uno contra uno. Sólo que los jugadores en ese momento tenían un nivel físico más bajo que ahora. Y en la parte táctica el partido no era estudiado, se conocía poco del adversario. Hoy me preguntan cómo se hacía para preparar los partidos porque no había videos. Uno los veía una sola vez cuando los enfrentaba y tenía que aprender lo máximo posible porque la próxima vez que los teníamos enfrente íbamos a tomar de parámetro lo que había pasado en el partido anterior. Hoy en día uno va a Youtube y puede mirar todos los videos de los partidos. Y en cuanto a la parte física, se dice que si en un equipo corren todos durante los cuarenta minutos puede colocar en dificultades a los buenos equipos con jugadores de calidad porque la marcación neutraliza la generación de juego del adversario.

¿Qué jugadores argentinos te gustan?
Jugué con Fernando Wilhelm, capitán del mundo con 2016, con quien fuimos campeones en Arzignano. Jugué también con Leandro Cuzzolino acá, cuando era un juvenil, Sub 21. Cumplimos años el mismo día, el 21 de mayo, nada más que le llevo 20 años de diferencia, jaja. Se convirtió en uno de los mejores jugadores del mundo, tengo una gran amistad con él, fue a España, le fue muy bien, volvió a Pesaro. Además, tengo una admiración muy grande por Pablo Taborda, para mí es en estos últimos seis años el mejor último hombre de la Serie A de Italia. Otro que jugaba aquí que me gustaba mucho era Maxi Rescia, muy inteligente, físicamente muy competitivo. Ellos son jugadores muy completos, atacan, son defensores de diez a doce goles por temporada. No jugué con Borruto, siempre en contra, pero es uno de los de mayor velocidad que vi. Un jugador que crea una tensión enorme por la voluntad que le pone para ganar, de participar de la jugada, de hacer el gol. Conocí a Lucas Maina, de una técnica increíble. Conocí a Javier Guisande, un arquerazo. Tuve de técnico a Fabián López, con quien forjé una amistad, mucho respeto de las dos partes. Una sabiduría increíble porque en ese momento no éramos un equipo de experiencia. Éramos seis jugadores grandes y dos Sub 21. Todos los años que comento ese título del 2006, no nos interesaron los últimos tres partidos de Liga, sino que teníamos que llegar al Playoff sin suspendidos y de la mejor manera física. Por eso entrenamos ese aspecto, terminamos cuartos y fue el único equipo que jugó el Playoff con todos sus jugadores, sin suspendidos ni lesionados. Entonces un entrenador no es sólo bueno por cómo prepara los partidos o en los entrenamientos. Hay que ver un todo completo, lo que él nos ayudó para ganar ese título fue determinante. Después también estuve en Verona con él, donde no nos fue bien. También nos salvamos del descenso en Arzignano. Y ahora mi técnico es Pablo Ranieri, con quien también jugué, debe ser uno de los jugadores de más técnica.

¿Y cómo viste la evolución de Argentina estos años?
Al principio de mi carrera, el gran rival de Brasil en Sudamérica era Paraguay. Tenía una gran camada de jugadores en los mundiales de Fútbol de Salón de 1982 y 1985. Luego de esa etapa, Argentina empezó a ser el mayor adversario de Brasil. Y en aquel tiempo Argentina ya tenía una buena selección, la diferencia que tenía ese equipo con la Selección que terminó siendo campeona del mundo, fue principalmente el modo de jugar. Argentina tenía jugadores en esa época que podían jugar sin pensar en sólo defenderse con Brasil. Podía atacar, intentar buscar un resultado positivo. Cuando Argentina se dio cuenta que realizando un juego de ataque iba a complicar mucho más a Brasil, fue ahí que Argentina comenzó a crecer. Después, con los jugadores que fueron surgiendo con tanto talento, despertando el interés de los grandes clubes, le dio mucho más confianza al equipo. Cuando uno empieza a conseguir resultados, todo mejora. Mejora el entrenamiento, quien dirige, mejora la cualidad de los entrenamientos, la condición física, la confianza. Argentina supo aprovechar eso muy bien, dio un paso muy grande ganando el Mundial, sabiendo sufrir cuando debía, sabiendo atacar. Fue impecable en el Mundial. Después, en las Eliminatorias del año pasado llegó siendo campeón Mundial. Pasó a ser favorito y supo llevar bien esa responsabilidad. Hasta que uno no gana, no tiene responsabilidades, una vez que gana pasa a ser una selección importante. Tiene que estar mucho más concentrado, uno tiene que demostrar que el Mundial lo consiguió con méritos. La Copa Libertadores viene confirmando todo lo de las selecciones. Con Luciano Antonelli, entrenador de San Lorenzo, jugamos muchos años juntos en Italia, hasta trabajamos entrenando categorías inferiores en fútbol de campo y de Futsal. Él tenía ya esa visión porque entrenó Sub 18, Sub 21 y tenía ya una personalidad, una característica formada como entrenador. Lo ratificó todo con esta victoria de la Libertadores, sabiendo atacar a un equipo brasileño, haciendo diferencia, combatiendo en defensa. Sólo elogios y admiración con todo lo que están trabajando. Espero que continúe así porque cuanto más selecciones sean competitivas, todos ganamos.

¿Hasta cuándo vas a jugar?
Hace mucho tiempo que la gente me hace esa pregunta. Me gusta mucho el Futsal, consigo soportar los entrenamientos. Me tengo que adaptar a la categoría. Puedo jugar en la Serie A2 como ahora, en una Serie B. Puedo dar mi contribución. Ya no puedo jugar como hice hace unos años, treinta o treinta y cinco minutos en la Serie A. Es imposible, fue bueno para mí porque conseguí soportar esos entrenamientos fuertes, éramos un plantel muy corto y tenía que jugar muchos minutos, aunque no conseguimos los resultados esperados. Soy consciente que puedo jugar como ahora, estar cuatro minutos y salir. Ya no puedo jugar más de veinte minutos por partido, para eso prefiero bajar de categoría o parar. Tengo que jugar en un equipo con plantel largo. Porque lo que me pasaba hace unos años era increíble, todos los jugadores salían para descansar y yo me tenía que quedar porque no había otro en mi posición. En algunos equipos hay jugadores que juegan treinta minutos, pero no tienen 54 años, tienen 30. Ahora preciso que mi equipo sea competitivo, formado por diez jugadores y  contribuir. Si fuera así, espero jugar al menos un año más, sino me retiraré.

¿Cómo ves el próximo Mundial?
El próximo Mundial yo lo imagino como el más difícil de los últimos tiempos, por la calidad de todas las selecciones. Por el trabajo, el estudio que todos están haciendo, todos tienen entrenadores de arqueros, auxiliares, nutricionistas. Están nivelando todo muy alto. Los europeos están creciendo mucho. Selecciones que diez años atrás eran goleadas por diez goles de diferencia, hoy definen los partidos en los últimos minutos. Principalmente, va a ser difícil para las selecciones grandes, que tendrán enfrente mayor resistencia. No puedo dar un favorito. Voy a hinchar por Brasil y van a estar en la pelea España, Rusia, Argentina y Portugal con Ricardinho. 

Otras Noticias
Estadisticas
Primera División: Torneo 2021
Fixture  |  Posiciones

Fecha 4
Boca 4 - 3 Banfield
Est. de Maldonado 5 - 5 Kimberley
Ferro 2 - 3 Camioneros
El Talar 1 - 3 Independiente
SECLA 2 - 3 América del Sud
San Lorenzo 1 - 2 Racing
Barracas Central 3 - 5 Pinocho
Villa La Ñata - 17 de Agosto
Hebraica 3 - 3 Newell´s
TABLA
Segunda División: 2021
Fixture  |  Posiciones

Fecha 3
River 5 - 0 Country
Platense 4 - 2 Huracán
Don Bosco 5 - 4 Est. de Boedo
Atlanta 3 - 4 Gimnasia (LP)
CIDECO 9 - 2 U. Ezpeleta
Argentinos Jrs. 8 - 6 UAI Urquiza
Nueva Chicago 1 - 1 Franja de Oro
Jorge Newbery 6 - 2 Pacífico
Ctro. Asturiano 5 - 5 Glorias
TABLA
INICIO | CLUBES | FIXTURE | HISTORIA | AGENDA | EXTERIOR | GALERÍAS | STAFF | CONTACTO | NOTICIAS | LINKS | ADMIN

Copyright desde 2004 - Pasión Futsal - All rights reserved